Por favor, póngame 350 gr. de radiaciones en lonchas bien finas
Vía Menéame (les recomiendo leer los comentarios), he llegado a un artículo acerca de diversos estudios de los efectos de las radiaciones electromagnéticas sobre el organismo. No sé qué puedo decir, el artículo habla por sí sólo.
Yo nunca he sido partidario de tener el teléfono móvil encendido y pegado al pecho todo el día o de meter la cabeza en el microondas mientras caliento el potaje de berros del día anterior, ni siquiera de pegarme al monitor mientras redacto un trabajo que merece cualquier calificativo menos corto. Además, nunca me he fiado mucho de lo que dicen los dichosos estudios, yo tengo mi propia opinión y es la siguiente: ya que no sé a ciencia cierta qué efectos pueden tener las radiaciones sobre mi cuerpo, prefiero ser precavido y no exponerme demasiado a ellas siempre que sea posible. Y sigo pensando que son de todo menos inocuas.
Pero volvamos al artículo. Aunque no es nada nuevo el tema del poder del dinero (¡¿Ah, pero que quien tiene dinero tiene poder?! ¡Coño, es la primera noticia que tengo al respecto!), la noticia no deja de ser indignante, a la vez que no me sorprende leer tales cosas. La verdad es que no tengo mucho que decir, simplemente soy de los que opinan que dormir con el móvil debajo de la almohada o, peor, con una antena sobre la cabeza (léase: en tu azotea), es algo impermisible. Aparte, todo eso acerca de los estudios manipulados es rastrero. No me cabe en la cabeza cómo puede haber gente que anteponga sus beneficios al bienestar (entiéndase por bienestar salud) de otras personas.
Sin embargo, este comportamiento tan egoísta está a la orden del día. Los pensamientos "Mientras no me pase a mí ..." y "Si saco tajada ..." están generalizados en nuestra querida sociedad.
No es mi intención criticar los avances, para nada. Una amiga siempre dice que ella considera el respeto algo muy importante. Pues en el mundo en el que vivimos no hay nada de respeto, la sociedad humana se ha ido deshumanizando, lo único que vale es el egoísmo y el dinero es quien ha impuesto este sistema. Hemos acabado en la defensa del interés propio sin importar si hay que pisotear a los demás para conseguirlo.
Vaya, ahora tendré que escribir un artículo en el que me critique a mí mismo por escribir tantas verdades de una forma tan idealista ;-) Lo cierto es que no he podido evitar sucumbir a la tentación de soltarles semejante rollo XD


Más manipulaciones dijo
Dale un vistazo
17 Agosto 2006 | 01:50