La vida es rara
Después de casi perder la guagua esta mañana tras entretenerme redactando esta porquería y después de haber retomado mi carrera bloguística con ese y los otros dos artículos anteriores, voy a hablar de algo que sucedió hoy.
Estuve dudando qué título ponerle a este artículo, pero al final me decanté por esta frase de mi profesor de Lengua y Literatura, pronunciada hoy y con la que seguramente habremos estado (y estaremos) de acuerdo en más de una ocasión.
En un periodo de un año (contemos desde septiembre del año pasado hasta ahora) se han sucedido una serie de acontecimientos que no sé con exactitud cómo calificar, pero lo que tengo claro es que algunos de los meses que se cuentan en el periodo de tiempo del que hablamos han sido de lo más extraño a causa de los acontecimientos de los que hablo.
Sin embargo, lo que quería comentar hoy tiene que ver con los profesores de mi instituto. En lo que llevamos de curso ya se han ido tres: una profesora en verano y dos profesores en estas primeras semanas de curso (vamos a olvidarnos de ciertas oplémicas sobre el colegio y la Consejería de Educación, etc. porque me conozco ...). Los dos primeros fueron un poco más fáciles de afrontar porque no nos cogieron tan por sorpresa, ya que nos enteramos al empezar el día. Pero éste último fue más traicionero: empezó un día como otro y de pronto se tornó la cosa en algo muy distinto. Jose (o el Calvo, como lo llaman algunos) se marcha.
Hoy se han paseado por mi mente durante algunos segundos casi todos los profesores que han ido y venido en los últimos años, y también algunos de un poco más atrás. Y uno se da cuenta de lo rápido que pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando dábamos clases de Lengua con una tal Cuchi, y luego, tras cuatro meses de batallar (aproximadamente), hubo un cambio repentino y las cosas volvieron a ser como antes y allí parecía que realmente no hubiese pasado nada.
Probablemente en junio pensaré: Parece que fue ayer cuando la profesora de Historia de España nos mandó todas las actividades de seis temas para la semana siguiente 8o| ... Aunque por el momento sólo puedo quejarme por lo agotador que va a ser este año y lo cansado que estoy ya. Y ahora que sale el tema, necesito urgentemente una sesión de Aikido.
PD: Mi madre es gafe.
PD2: Esto no representa ni la cuarta parte de lo que puede llegar a ser uno de mis desvaríos (cuando estoy inspirado, claro).

iseron dijo
Creí que mi pondrías mas verde ;)
De verdad que les echaré de menos.
27 Septiembre 2006 | 02:34 AM